People can draw exactly what they are seeing preferably used the right hemisphere.

Most humans, however, enslaved by the other hemisphere.

Roger W. Sperry won the Nobel Prize for Medicine in 1.981 for its revelation of the different roles that predominate in each cerebral hemisphere.

The left specializes in thoughts related to the word.

Your preferences are abstraction, reading, classification, analysis, writing, arithmetic.

It must, usually according to an order, linear, and according to general rules.

Our training in the West is usually performed to strengthen the skills of this part "serious" brain.

The law, however, is more waggish and sentimental.

It specializes in visual and spatial perception, rather than the words and concepts.

His way of approaching the world is not linear, orderly and sequential.

Look at the reality of a global mode, ie, does not stop at the component parts of a whole, but in what they make together.

The right brain also is more closely linked to intuition and feelings.

As Pascal said: "the heart has its reasons that reason does not understand."

People can draw exactly what they are seeing preferably used the right hemisphere.

Most humans, however, enslaved by the other hemisphere, and draw it off.

The problem is that our view of things is being constantly interfered with and corrected by the left side.

This tells us what "we" see, altering what "really" see.

Sometimes, if we're a little crazy, we will see a very special way our environment.

The sisters Quevedo some ineffable Chilean authorities said that the literary Tower of Pisa is "tilted Gothic inside and out."

But without going that far, you yourself can have a cat sitting about ten yards ahead of him and "know" that the cat would have to increase forty, fifty or more times in size to prevent you from seeing the huge poplar stands one block from distance.

But that's what you think (and rightly so), although it is not really perceived.

A painter does not think so.

He, from his seat, measured with the drawing pen the size that the cat is for your eyes.

That is, a couple of centimeters.

And then apply this measure in the tree, stating that it is only about five or six times higher than the cat.

Betty Edwards, a professor of art at California State University, argues that all we can retrain the brain's right side, freeing them from slavery rationalist of his neighbor.

We can and we realize how the world actually.

For this, he began devising an original method of drawing, of circumventing the usual field dominant military interference of the brain.

I draw as she did for seven years, I tried a very insignificant and was amazed Edwards method of prodigious artist I am.

It is clear that I just got to the "socialist realism", but it's something.

Make yourself the follow experience : take a picture of a drawing.

I chose "The Odalisque" by Matisse, neither more nor less.

Put it upside down upside down and cover about two thirds of drawing with a blank sheet of paper.

Then begin to reproduce as accurately as possible what you see in the lower third and continue drawing up the road gradually.

Do not mean a damn what the hell is drawing.

Moreover, we give a lot of anger to the left of your brain, but continued patience.

You'll be amazed what you can do.

And believe me, Betty Edwards, freeing ourselves from the dictatorship of the dominant sector of the brain mass, teaches much more than drawing technique.

Debemos despertar nuestro hemisferio derecho

Las personas capaces de dibujar con exactitud lo que están viendo utilizan de preferencia el hemisferio derecho. 

La mayor parte de los humanos, en cambio, esclavizados por el otro hemisferio.

Roger W. Sperry obtuvo el Premio Nobel de Medicina en 1.981 por su revelación de las diferentes funciones que predominan en cada hemisferio cerebral.

El izquierdo se especializa en pensamientos ligados a la palabra. 

Sus preferencias son la abstracción, la lectura, las clasificaciones, el análisis, la escritura, la aritmética. 

Procede, por lo común de acuerdo a un orden, de manera lineal y según reglas generales. 

Nuestra formación en Occidente se efectúa por lo general reforzando las habilidades de esta parte "seria" del cerebro.

El derecho, en cambio, es más chacotero y sentimental. 

Se especializa en la percepción visual y espacial, más que en las palabras y conceptos. 

Su manera de encarar el mundo no es lineal, ordenada y secuencial. 

Observa la realidad de un modo global; es decir, no se detiene en las partes que componen un todo, sino en lo que ellas conforman en conjunto. 

El lado derecho del cerebro, además, está más ligado a la intuición y a los sentimientos. 

Como decía Pascal: "El corazón tiene sus razones, que la razón no comprende".

Las personas capaces de dibujar con exactitud lo que están viendo utilizan de preferencia el hemisferio derecho. 

La mayor parte de los humanos, en cambio, esclavizados por el otro hemisferio, dibujamos como la mona. 

El problema es que nuestra visión de las cosas está siendo constantemente interferida y corregida por el lado izquierdo. 

Éste nos dice lo que "debemos" ver, alterando lo que "realmente" vemos. 

A veces, si estamos un tanto chalados, veremos de un modo muy especial nuestro entorno.

Las hermanitas Quevedo autoras chilenas de unas inefables obras literarias decían que la Torre de Pisa es: "gótica por dentro e inclinada por fuera". 

Pero, sin ir tan lejos, usted mismo puede tener un gato sentado unos diez metros delante suyo y "saber" que ese felino tendría que aumentar cuarenta, cincuenta o más veces de tamaño para impedirle ver el enorme álamo que se alza a una cuadra de distancia. 

Pero eso es lo que usted piensa (y tiene razón), aunque no es lo que realmente percibe.

Un pintor no lo ve así. 

Él, desde su asiento, medirá con el lápiz de dibujo el tamaño que el gato tiene para sus ojos. 

Es decir, un par de centímetros. 

Y luego, aplicará esa medida en el árbol, estableciendo que éste se ve sólo unas cinco o seis veces más alto que el gato.

Betty Edwards, profesora de arte en la Universidad del estado de California, sostiene que todos podemos reeducar el lado derecho del cerebro, liberándolo de la esclavitud racionalista de su vecino. 

Podemos así darnos cuenta de cómo vemos efectivamente el mundo. 

Para ello, comenzó ideando un original método de dibujo, destinado a neutralizar la habitual interferencia dominante del ámbito militarista del cerebro.

Yo, que dibujo como lo hacía a los siete años, ensayé un aspecto muy insignificante del método Edwards y quedé asombrado del prodigioso artista que soy. 

Claro está que llegué apenas al "realismo socialista", pero algo es algo.

Haga usted mismo la experiencia: tome la imagen de un dibujo. 

Yo elegí "La Odalisca" de Matisse, ni más ni menos. 

Póngalo al revés patas para arriba y tape unos dos tercios del dibujo con una hoja en blanco. 

Luego, comience a reproducir lo más exactamente posible lo que ve en el tercio inferior y continúe el dibujo subiendo la hoja gradualmente. 

No entenderá un carajo qué demonios está dibujando. 

Más aún, le dará mucha rabia al lado izquierdista de su cerebro, pero continúe con paciencia. 

Se asombrará de lo que usted es capaz de hacer. 

Y, créame, Betty Edwards, liberándonos de la dictadura del sector dominante de la masa encefálica, enseña muchas cosas más que la técnica del dibujo.

You have a big value

We must understand aging

Having hunger is hard

Hope for walking again

 
Arriba